Hola, somos Vigar.
Y eso significa ser muchas cosas.

Si has llegado hasta aquí, seguro que lo último que quieres leer es un texto de esos típicos hablando de experiencia, de calidad, de procesos, de cómo empezó todo, de certificaciones y de blablablas. A nosotros eso nos parece un aburrimiento. Y podemos ser muchas cosas, pero aburridos jamás.

Así que si nos dejas, te vamos a contar qué somos y entenderás por qué no somos como los demás.

Somos una familia.

De las que aprovechan cualquier oportunidad para juntarse en casa y celebrarlo todo. De las que piensan que cuantos más seamos, mejor lo pasaremos y de las que saben que cuando estamos juntos, llegamos más lejos.

Somos una casa.

Muchos nos conocen como Casa Vigar. Y nos encanta. Eso significa que la gente se siente a gusto aquí, que pueden entrar con confianza e incluso tomarse la libertad de meterse hasta la cocina sin compromiso. Si nuestros productos son para tu casa, nuestra casa también debería ser tu casa, ¿no crees?

Somos muy nuestros.

¿Sabes cuando alguien dice “va, así está bien”? Pues para nosotros esa es la señal de que no está bien, que algo falla, que aún puede (y debe) estar mejor. Tiene que estar perfecto, si no, no es Vigar. Por eso los detalles son tan importantes, por eso probamos y probamos nuestros productos hasta que estén per-fec-tos. Y cuando llegamos a ese punto, aún le damos una vuelta más, por si acaso.

Somos de parar poco por casa.

Nuestros productos están por todo el mundo. Nos puedes ver en Japón, en USA, en Alemania y en más de 30 países distintos. Nuestros abuelos nos decían siempre que “el trabajo bien hecho no tiene fronteras” y nosotros somos de hacer caso a los que más saben. Y por ahora nos ha ido muy bien.

Somos una start up con 60 años de experiencia.

Ese es el espíritu. Puede parecerte un poco naïf, pero somos de los que creen que si vienes a trabajar sin ganas de aprender y de probar cosas nuevas, sin ilusión y sin un cosquilleo, casi mejor si te quedas en casa (y no hablamos de teletrabajo). Por eso estamos siempre empezando. Y por eso no dejamos de avanzar.

Somos mañana.

Y para ser mañana, hay que pensar en el día de hoy. En la sostenibilidad, en los materiales que nos permiten ser sostenibles. En hacer las cosas bien y en buscar la forma de hacer, desde cada casa, un mundo un poco mejor.

Somos una familia.

De las que aprovechan cualquier oportunidad para juntarse en casa y celebrarlo todo. De las que piensan que cuantos más seamos, mejor lo pasaremos y de las que saben que cuando estamos juntos, llegamos más lejos.

Somos una casa.

Muchos nos conocen como Casa Vigar. Y nos encanta. Eso significa que la gente se siente a gusto aquí, que pueden entrar con confianza e incluso tomarse la libertad de meterse hasta la cocina sin compromiso. Si nuestros productos son para tu casa, nuestra casa también debería ser tu casa, ¿no crees?

Somos muy nuestros.

¿Sabes cuando alquien dice “va, así está bien”? Pues para nosotros esa es la señal de que no está bien, que algo falla, que aún puede (y debe) estar mejor. Tiene que estar perfecto, si no, no es Vigar. Por eso los detalles son tan importantes, por eso probamos y probamos nuestros productos hasta que estén per-fec-tos. Y cuando llegamos a ese punto, aún le damos una vuelta más por si acaso.

Somos de parar poco por casa.

Nuestros productos están por todo el mundo. Nos puedes ver en Japón, en USA, en Alemania y en más de 30 países distintos. Nuestros abuelos nos decían siempre que “el trabajo bien hecho no tiene fronteras” y nosotros somos de hacer caso a los que más saben. Y por ahora nos ha ido muy bien.

Somos una start up con 60 años de experiencia.

Ese es el espíritu. Puede parecerte un poco naïf, pero somos de los que creen que si vienes a trabajar sin ganas de aprender y de probar cosas nuevas, sin ilusión y sin un cosquilleo, casi mejor si te quedas en casa (y no hablamos de teletrabajo). Por eso estamos siempre empezando. Y por eso no dejamos de avanzar.

Somos mañana.

Y para ser mañana, hay que pensar en el día de hoy. En la sostenibilidad, en los materiales que nos permiten ser sostenibles. En hacer las cosas bien y en buscar la forma de hacer, desde cada casa, un mundo un poco mejor.

Somos dos puntos
y un paréntesis : )

A ver, alegremos esas caras, que estamos en casa. Que es tu territorio, que estás con los tuyos, en tu espacio. Donde puedes ser tú mismo y poner los pies en el sofá. Así que pongamos un poco de alegría, diversión y creatividad a todo lo que hacemos, que se note que además de todo eso, somos mediterráneos.

Y ahora que ya nos conoces un poco, esperamos que te haya gustado descubrir que somos como tú.